domingo, 9 de marzo de 2008

PARA UNA GRAN MUJER

Dotada de hermosura y preciosidad Sus lágrimas son cristales de manantial Reina de la primacía, viva expresión de la ternura Obra primorosa, llena de encanto, agraciada y natura Mujer, la efigie de la vida Dueña de la belleza y el esplendor Admirable por la fuerza de su carácter Está en el mundo para dar y recibir amor Capaz de procrear y de proporcionar vida Modelo de delicadeza y frágil como una flor Colmada de sentimientos puros y cálidos Para el hombre tenerla en el mundo es un honor. Mujer, misionera de Dios para dar vida Para la humanidad es una gran bendición La sabiduría de la naturaleza la privilegió La vida le brindó una exclusiva concesión.





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